jueves, 25 de junio de 2009

El domingo se vota

El domingo se vota. Ley Saenz Peña. El domingo se vota. El diario de Yrigoyen. El domingo se vota. Se suicida Lisandro de la Torre. El domingo se vota. Perón en Martín García. El domingo se vota. Bombardeo en la Plaza de Mayo. El domingo se vota. Framini ganó pero no asume. El domingo se vota. Cordobazo, Aramburu, Rosariazo. El domingo se vota. Terror. El domingo se vota. Saqueos. El domingo se vota. Robo para la corona. El domingo se vota. Tang tang tang tang tang tang tang. El domingo se vota. Sucesión, reelección. El domingo se vota.

Sí, pese a todo, el domingo podemos elegir, viva la democracia. El domingo se vota.

viernes, 12 de junio de 2009

A nada

El próximo 11 de julio se cumplirán dos años de la última vez que la selección mayor de fútbol ofreció un espectáculo digno de las figuras que integran el equipo.

Luego, jugó a nada. A nada.

El 11 de julio de 2007, Argentina llenó los ojos de fútbol en la semifinal de la Copa América disputada en Venezuela y goleó a México 3 a 0. La formación en esa ocasión fue Roberto Abbondanzieri, Javier Zannetti, Roberto Ayala, Gabriel Milito, Gabriel Heinze, Javier Mascherano, Esteban Cambiasso, Juan Sebastián Verón, Juan Román Riquelme, Lionel Messi y Carlos Tevez. Los goles los hicieron Heinze, Messi y Riquelme de penal.

Hace dos días, la selección perdió con Ecuador y la clasificación a Sudáfrica puede complicarse, si se analiza el fixture que resta: Brasil acá, Paraguay allá, Perú acá y Uruguay allá. Todos son ganables, pero, excepto Perú, todos son perdibles.

Qué pasó desde aquel 11 de julio de 2007. La Argentina cayó goleada por Brasil en la final de la Copa América. Alfio Basile era el técnico. Bajón anímico. Ayala decide no jugar más en la mayor.

Las eliminatorias venían bien, Argentina puntera. Hasta que llegó el viaje a Colombia en noviembre. La selección jugaba mejor que el local e imponía el ritmo de la mano de Riquelme y Gago. Pero a los 24 minutos la cosa cambió en el partido, en la eliminatoria, en Basile, en los jugadores. Tevez entra muy fuerte, se pasa de rosca y ve la roja. Igual el equipo se puso en ventaja a los 36, de la mano de Messi. Pero el jugador de más torció el destino. Colombia ganó 2 a 1 y Argentina perdió su invito en la competencia que te lleva al mundial.

Nuevamente Colombia se convertía en verdugo de una selección de Basile, que como en el 93, le quitó un invicto.

De ahí en adelante, la selección perdió definitivamente el rumbo. Los juveniles ganaron la medalla de Oro en Pekín y el Checho Batista se entusiasmó con calzarse el buzo que todavía ostentaba Basile. La mayor en 2008 empató de local con Ecuador, empató con Brasil allá, empató en Buenos Aires con Paraguay, empató con Perú en Lima, le ganó a Uruguay con ráfagas de buen fútbol y en Chile se inaugura una moda que se hizo costumbre en el primer semestre de 2009: los jugadores boicotean al técnico y Chile gana 1 a 0. Basile deja la selección.

La prensa instala a Bianchi, Russo y Simeone como sucesores del Coco. La medalla dorada lo pone en carrera al Checho, que cuenta con el visto bueno de Grondona, dispuesto a armar con la “generación del 86” un nuevo esquema en los seleccionados. Aparece Humbertito Grondona, hijo de don Julio, y en una sobremesa lo convence al presidente de la AFA. Diego Maradona DT de la selección.

Revolución en el mundo del fútbol. Ese torbellino que fue barrilete se calza el buzo, entre abrazos de osos e interrogantes. No había pasado ni un mes desde su asunción y estalló el primer conflicto, su cuerpo técnico. “Ruggeri no”, tajante Don Julio. A Diego le pusieron a Bilardo, como una especie de ángel guardián de los destinos de la selección. Finalmente, llega a la calma, tensa, pero calma.

Diego debuta, le gana a Escocia. La selección le gana a Francia y listo: Volvimos a ser los mejores del mundo. Gracias Diego.

El séquito de amigos/obsecuentes/periodistas lo colocan a Maradona nuevamente por encima de todo: lee bien el juego, acierta con los cambios, sabe motivar, sólo a él lo respetan. Diego se relaja y suelta la lengua, como siempre lo hizo, frente a las cámaras: “El Riquelme que jugó contra Huracán no me sirve”. Nuevamente, la verborragia lo traiciona y rompe un código fundamental, no habla en la cara, lo dice por TV.

Riquelme, es niño mimado o no es. Mimado y bien físicamente está en la elite mundial. Tratado como el resto, juega como la mayoría, mal. Román, también por TV, le dice chau a Diego y por segunda vez en su carrera, chau a la selección.

Escándalo que tapó hasta la primera derrota kirchnerista, en Catamarca.

La selección de Maradona debuta en la eliminatoria. Locura total. 4 a 0 sin grandes muestras de juego colectivo, pero con algunos destellos quedó holgado el triunfo.

A los cuatro días, la altura comenzó a medir si Diego está a la altura de las circunstancias. “SOMOS LOS MEJORES DEL MUNDO” fue la frase que condenó a los argentinos en todos los aspectos y con ese mote el equipo albiceleste salió a llevarse puesto a Bolivia, en La Paz. Como si fuera la primera vez que se juega allí, los jugadores de Maradona parecen no saber cómo se juega en la altura, quieren correr, quieren meter. A los 15 minutos, no tuvieron más piernas y Bolivia los pasó por arriba. Sin estrategia, sin planificación, sin trabajo (de eso se trata Diego, falta laburo, sobra chamuyo y se nota) Argentina pierde 6 a 1.

Papelón y escándalo.

Viene la seria que terminó esta semana y el interrogante era si Maradona había aprendido la lección. Parece que no cuando se analiza que antes del partido con Colombia, el DT lanza: “Tevez tiene que jugar para que lo compre Real Madrid”. Qué alguien me explique qué le importa eso a Maradona, o por qué debería importarle.

Parece que no aprendió ninguna lección cuando se ve a una selección con el mejor jugador del mundo, según la prensa mundial, jugar a nada contra Colombia.

Parece que si aprendió la lección cuando plantea bien el juego contra Ecuador. Perder ese partido, como el de Bolivia, no es impensado. La altura existe. Lo impensado en este nivel de profesionalismo es que la selección Argentina no tenga una estrategia para jugar a más de 2500 metros de altura. En Quito la Argentina tuvo estrategia y si el penal de Tevez o la pelota de Messi hubieran entrado, quizás la historia era otra.

La selección juega a nada desde el 11 de julio de 2007. Quedan cuatro fechas para conseguir el pasaje a Sudáfrica y el fixture no es alentador. Pero si lo es la calidad de los jugadores argentinos. Que Maradona logre hacerlos funcionar como equipo, es el gran desafío, el gran interrogante.

jueves, 28 de mayo de 2009

Tulumba

Son las siete de la tarde. La luz del día se va yendo y un pueblito olvidado del note cordobés comienza a tomar tonos rojizos.

Tulumba es una foto de un país olvidado, condenado a la limosna. Cruel traición a su historia y su naturaleza. Por allí pasaba el camino Real del Virreinato del Río de la Plata. Por allí pasó gran parte de la historia del país y de América latina.

Hoy está olvidado, mendigando ayuda oficial para ver pasar el día y la noche, como clavado en el tiempo.

Son las siete de la tarde, y entre tonos rojizos que deja la caída del sol, rodeada de calles empedradas y casas viejas que son testigo de una historia que marca a fuego, está la plaza del pueblo.

Son las siete de la tarde y en esa plaza la historia se hace presente a través de un grupo de nenas.

Son las siete de la tarde, en unos días, se festejará nuevamente un 25 de mayo. Un grupo de nenas practica el pericón.

Son las siete de la tarde. Tulumba toma tonos rojizos ante la caída del sol, brindando un marco único donde la historia se hace legado generacional en unas nenas que practican el pericón, preparándose para el 25 de mayo.

Son las siete de la tarde, Tulumba se resiste al olvido.

jueves, 14 de mayo de 2009

El federalismo y la metáfora del fútbol

El encendido conflicto gobierno - campo puso en agenda un viejo e histórico debate que está en las raíces de la identidad argentina: El federalismo.

Unitarios y federales. Las provincias y el puerto. Buenos Aires, la General Paz y el resto. Esta es una vieja pelea que llena la boca de los políticos con promesas pocas veces cumplidas.

Nuestro deporte por excelencia, el fútbol, encubre una fiel metáfora de la relación No-Federal que hay en el país.

La estructura divisional del balompié nacional tiene como máxima categoría a la Primera División, le sigue la B Nacional y luego el mundo futbolístico se divide en dos: Afiliados directos (unitarios) y Afiliados indirectos (federales).

Los clubes que nutren a la B Nacional surgen de dos competencias. La Primera B Metropolitana y el Torneo Argentino A. En la “B Metro” juegan los clubes directamente afiliados a la AFA, que en su gran mayoría son equipos de Capital Federal y el conurbano bonaerense. En el Torneo Argentino, juegan los clubes indirectamente afiliados a la AFA, o sea los del interior (salvo algunas excepciones como Argentino de Rosario) que están afiliados directamente a sus ligas regionales.

Ambas categorías cuentan con las mismas plazas para ascender a la B Nacional: un ascenso directo y una promoción para cada torneo.

La desigualdad está en los números. Sumar los kilómetros que recorren unos y otros es la prueba más testimonial. Es desigual, es injusta. La división Directos - Indirectos es una muestra de un país dividido durante toda su historia.

Cuando las listas de candidatos al Congreso de la Nación, el único lugar desde donde el federalismo puede hacerse realidad, el fútbol nos brinda una metáfora de la República No Federal Argentina.

martes, 28 de abril de 2009

Rebelión en la granja

Antes de morir, Mayor, el viejo cerdo de Rebelión en la grande de George Orwell, les explicó al resto de los animales sus deseos revolucionarios.

Snowball y Napoleón fueron los que más impacto tuvieron de las palabras de Mayor y llevaron adelante la revolución en la granja Manor.

Hace ya unas semanas que el dengue causa estragos en una argentina fragmentada. Tener certeza de la real incidencia del mosquito es sumamente difícil, ya que los intereses políticos en plena campaña electoral y la anuencia hacia un lado o el otro de los medios de comunicación, generó más humo que el que se utiliza para combatir al dengue.

La cuestión es que el diminuto insecto está haciendo estragos, la lista de infectados se agrada geométricamente y lo mismo sucede con las víctimas fatales.

Ayer los medios incorporaron un nuevo tema a la agenda noticiosa: la gripe porcina generó psicosis en todo el mundo.

El resfrío de los chanchos contagió a humanos en México y el mundo globalizado en el que vivimos está alterado. Hipótesis de todo tipo. Cancelaciones de vuelos y hasta predicciones catastróficas ganan la escena.

Me pregunto si chanchos y mosquitos habrán tomado las banderas rojas y negras y salieron a conquistar la granja.

martes, 21 de abril de 2009

Hay ilusión para los paladares negros

“A los que viven el fútbol desde la ilusión y sólo piensan en el resultado cuando termina el partido”. Prólogo de La Intimidad del fútbol, de Ángel Cappa.

El año está difícil para el paladar negro del fútbol. Riquelme renunció a la selección. River mete en su campo a 9 de sus 11 jugadores en la cancha de Boca. San Lorenzo, uno de los mejores planteles de la Argentina está en crisis y eso se traduce en la cancha. Independiente parece que dejó de creer que jugar bien es el camino para ganar.

Venía difícil el año para el paladar negro del fútbol. Sin embargo, siempre una ilusión mantiene la llama del juego corto asociado en busca de orgasmo, el gol.

La luz se hizo en Parque Patricios. Un guerrero ideológico llevó su humilde llama hasta Huracán y en pocas fechas logró lo impensado: QUE LINDO JUEGA EL EQUIPO DE CAPPA.

No tiene ni una figura rutilante cuando uno lee la formación, pero cuando comienza a rodas el esférico, entre De Federico y Pastore, el apoyo de Bolatti y los “laterales brasileros” Araujo y Arano, logran el climax futbolístico. Pases corto, para un lado, para el otro. Una gambeta, se abre un espacio, pase en profundidad, pase por caja.

Huracán gana y pierde, pero cada vez que entra a la cancha llena los ojos de propios y extraños. Pero está ganando más de lo que está perdiendo: EL RESULTADO ESTÁ SIENDO UNA CONSECUENCIA DE SU JUEGO.

En un campeonato donde se dio que un equipo ganó sin patear siquiera una vez al arco (Central le ganó a San Martín de Tucumán sin patear una vez al arco, gracias a un gol en contra, de rebote), ver a Huracán llena el corazón, roba suspiros.

Ante esa loca manía de pedir resultados sin brindar plazos ni medios, Ángel Cappa nos regala un lugarcito para la ilusión. Seguir a Lanús y San Martín de Tucumán, que con proyectos de largo plazo han alcanzado momentos de alto vuelo futbolísticos.

En este año difícil para el paladar negro, QUE LINDO JUEGA HURACÁN.

lunes, 6 de abril de 2009

Poder Eterno

Hoy no es un día cualquiera para Julio Grondona. 30 años atrás iniciaba la construcción de poder más eternizadora del país. Un 6 de abril de 1979, el ferretero de Sarandí tomaba la conducción de la Asociación del Fútbol Argentino.

Justo a pocos días del fallecimiento de Alfonsín, donde la palabra Democracia sonó como hacía mucho no lo hacía, con un sinnúmero de análisis sobre su importancia (algunos profundos, otros oportunistas, muchos de modé). Retomo, justo a pocos días de la muerte del ex presidente, Grondona cumple 30 años en la AFA.

Recuerdo los debates en torno a la reforma constitucional que promovió Menem en 1994, para poder ser reelecto, y una frase me retumba: “El poder corrompe”. De allí la justificación que un presidente no pueda presentarse eternamente como candidato. Luego del Pacto de Olivos, sólo dos períodos y a casa.

Vuelvo a los 30 años de Grondona. ¿No es momento de que la democracia de un paso más adelante y toda la sociedad se democratice y junto con ella, todas sus instituciones?

A la hora de hablar de la democracia, todos se prueban el traje, pero a ciencia cierta, los únicos que tienen limitada constitucionalmente la reelección son el presidente y algunos gobernadores. Me pregunto si acaso la eternización en la AFA, en un Sindicato, en una banca del Congreso no corrompen, siguiendo la justificación del límite a la reelección presidencial.

Grondona, 30 años en la AFA. Moyano, 20 al frente del gremio de Camioneros. Manuel Quindimil, un par de meses antes de su muerte perdió la Intendencia de Lanús luego de 24 años (83 – 07). Gerardo Martínez conduce la UOCRA desde 1990. Los hermanos Rodríguez Saa gobiernan San Luis desde la apertura democrática. Gildo Insfrán es gobernador de Formosa desde 1995.

Son algunos ejemplos. En contrapartida, Misiones le impidió hace 2 años al entonces gobernador Carlos Rovira modificar la constitución para lograr la reelección indefinida. El triunfo del NO en el plebiscito impulsado por el mismo Rovira es una señal positiva.

Mucha sanata sobre la democracia se escuchó con la muerte de Alfonsín. Para que las palabras tengan fundamento, los hechos deben avalarlos. El aniversario 30 de Grondona frente a la AFA puede convertirse en una buena oportunidad para reflexionar sobre los nuevos desafíos de la joven democracia argentina.

miércoles, 1 de abril de 2009

Grandeza en perspectiva histórica


Desde hace un día tengo en mi mente la página en blanco. Llueven ideas para llenarla. Contengo el impulso. Murió Alfonsín, no es menor.

Confieso que la primera impresión que me viene del ex presidente son sus últimas decisiones, por ende, una imagen lejos de la grandeza de principios de los ochenta.

Al enterarme de la muerte, tuve el impulso de cuestionar su investidura con el Pacto de Olivos y el acuerdo con Duhalde en 2002 para reguardar la vieja política. Pero no, me contuve, me di cuenta que era un impulso. Debía analizar su grandeza en perspectiva.

¡La puta, este tipo fue grande! Quizás por eso le achaque aún más sus errores. A los mejores, siempre se les exige más, pasa en todos los ámbitos.

Raúl Alfonsín fue el dirigente más influyente de la Argentina desde 1983 hasta ayer. No tengo dudas de eso. Sus decisiones, muchas para el aplauso y otras para todo lo contrario, influyeron en nuestras vidas como la de ninguno de los otros dirigentes.

Vuelvo a la perspectiva histórica. Si mido su grandeza por pactar con Menem, sería injusto, aunque no puedo dejar de recordarlo. En cambio, y creo que es correcto, prefiero medirlo en su momento cúlmine: 1983 – 1985. Dos años en los que cambió la historia de los 50 precedentes en el país.

Hasta su asunción, había argentinos secuestrados, torturados, asesinados. Un año antes, un grupo de militares delirantes llevaron al país a una guerra absurda, con soldados de 18 años. La política económica de Martínez de Hoz ya hacía un par de años que se partió. Llegó a un país quebrado en todo sentido y en él se monto la mayor esperanza cívica que se conoce por estas tierras.

Un dato, nunca en la Argentina hubo tantos afiliados a partidos políticos como en los primeros años de Alfonsín. Nunca hubo, antes ni después, tanta participación.

Encabezar el proceso de consolidación democrática fue su mayor obra, con el Juicio a las Juntas como pico máximo. Lo opacaron las leyes de Obediencia Debida y Punto Final. A la distancia, creo que no se animó a profundizar el proceso de justicia del peor período de la Argentina, el que lo precedió. Llegó hasta ahí y no fue poco.

Hacia el final de su Presidencia, el país ya era otro y la Hiper lo sacó del juego unos meses antes. Ya no era su juego.

Tengo en claro que Alfonsín pactó con todos: Carapintadas (Felices Pascuas), Menem (Pacto de Olivos) y Duhalde en 2002. De allí que lo considere el personaje más influyente de los últimos 25 años de la política Argentina. Pero quedarme en esto sería injusto. No puedo obviar que nací con Videla y fue justamente Alfonsín quien encabezó el proceso para que Nunca Más una dictadura nos quite la democracia, nos quite la libertad.

miércoles, 25 de marzo de 2009

Aparecí mamá

Mamá, por qué te levantás a esta hora, quiero dormir.
Qué son esos gritos, por qué llorás.
Mamá adónde vamos, es hora de dormir.
Qué son esos golpes, me duele mami.

Mamá hace varios días que siempre estás llorando, me vas a hacer llorar a mí.

Mamá tengo hambre, sólo me estas alimentando con un poquito de pan, y está duro.

Mamá tengo frío, que es esa agua helada.
Esas vibraciones me duelen mucho, mami, pero más me duele escucharte sufrir.
¿Por qué te pegan mami?

Mamá, ponete contenta, mañana voy a salir, vamos a estar juntas.
También voy a conocer a papá, me da intriga como será.

Mamá, acá voy, es un ratito, espero no hacerte doler.
Acá estoy mami…

Pero…

Quienes son estos hombres…

Mamá, por qué te llevan.
No te vayas.
Mamá, no me dejes…
Mamá, mamá…
Mamá, no desaparescas...

Mamá, hasta ayer creí que mañana iba a cumplir 30 años.
Pero me enteré que ya los cumplí, hace un par de meses.

Mamá, hasta ayer creí que mi nombre era Daniela.
Pero me enteré que vos querías que me llame Anahí.

Mamá, hasta ayer creí que mi mamá era otra persona. Igual que mi papá.
Pero me enteré que vos y papá están desaparecidos.
Yo aparecí ayer.

lunes, 23 de marzo de 2009

Treinta y tres

Cuando en unas semanas se celebren las pascuas, se rendirá tributo a Jesucristo, que a sus 33 años cumplió su epopeya más recordada: morir y resucitar.

El mismo número de años, 33, cumple la fecha más triste, trágica y horrorosa de la Argentina: el golpe de estado de 1976, el último golpe militar.

Durante estos años que transcurrieron a la toma de poder de la Junta Militar, pasó de todo y la pregunta es: ¿aprendimos? ¿Cuánto?

Seguramente aprendimos mucho. Es dura la construcción democrática y por estos días, la maduración cívica nos pone de frente a un nuevo desafío.

Desde el voto no positivo de Cobos, el gobierno de Cristina está débil, aunque no haya pasado ni siquiera la mitad de su mandato. Y esa debilidad está instalada en los medios, en las charlas de café, en plenarios. Llegando hasta el extremo de estar instalada inclusive en el mismo gobierno.

“Andate Cristina”, dicen algunos carteles en cada protesta agraria. “Yo quiero que se vaya”, me dijo un familiar hace unos días.

Algunos referentes del periodismo aseguran que apenas perdida la batalla en el Congreso por la 125, Néstor le dijo a su mujer que “haga las hurras” y deje la Presidencia que el voto legítimo le legó.

Una democracia otorga derechos, pero también deberes. Eso es el civismo.

Creer que las cosas que están mal se solucionarán volteando a Cristina, es una locura. Tengo la certeza de que si eso pasa, lo que vendrá será peor y llevará mucho tiempo recomponer lo logrado hasta ahora por la joven democracia argentina.

Inclusive en un gobierno como el actual, que tiene una vocación antidemocrática impactante. Que cree que puede borrar con el codo cuanta ley se le ponga en el camino.

Inclusive aún, a ese gobierno con actitud antidemocrática hay que enfrentarlo con más civismo, cumpliendo los deberes cívicos, respetando las instituciones.

El año pasado, una inmensa mayoría descubrió que un senador y un diputado vota para aprobar o no leyes. De pronto supo la trascendencia que tiene una elección legislativa.

A su vez, muchos legisladores tuvieron que representar a sus pueblos, por más que eso los llevó a traicionar pactos políticos. Fue muy trascendente, los senadores del interior se vieron ante la encrucijada de defender los intereses de quienes los votaron o seguir el mandato partidario.

Hace unos días, también supimos que si el Congreso no está equilibrado, la mayoría puede decidir que se discuta o no una ley. Así fue el frustrado intento de llevar la discusión sobre las retenciones al parlamento, donde el oficialismo no permitió el quórum necesario para tratar el tema.

La democracia nos está poniendo a prueba, nos está dando pistas. Para crecer como ciudadanos debemos estar más informados, conocer más, estudiar y sobretodo respetar la ley.

Si hubiésemos estado más informados, seguramente el juego de las dos campanas que implementó el kirchnerismo en cada provincia, acompañando simultáneamente al oficialismo y a la oposición local, se podría haber evitado, descubriendo la real oposición. Sino que le pregunten qué sintieron los votantes de Lavagna cuando a menos de tres meses de la elección nacional de 2007 volvió a pactar con Kirchner.

Mañana es 24 de marzo. Hace 33 años, una junta militar volteaba al peor gobierno democrático, conformando el más horroroso gobierno de facto. El remedio fue mucho peor que la enfermedad. Hoy, la democracia argentina en crecimiento nos pide más participación, más información, más responsabilidad.

Esta nota no la podría haber escrito hace 33 años, por tres motivos: no había nacido, los blogs ni Internet existían y, principalmente, no se podía expresar libremente, no había democracia.
A 33 años del golpe más horroroso, cuidemos la democracia.

jueves, 12 de marzo de 2009

Ha muerto el 10


Es una especie en extinción que desde hace varios años se expresa en una actitud quijotesca de resistencia.

Sucede que el Positivismo ganó la batalla. Desde la revolución industrial para acá, lo bello perdió frente a lo obvio, lo concreto, lo real.

En medio de esta lucha, el hombre que recibió la camiseta de Zinedine Zidane en su último partido, y con ella, la obligación de continuar la lucha, se despidió del fútbol de selecciones.

Juan Román Riquelme ya no jugará para la selección. Su paso cansino que hastía a mucho y su toque mágico que enamora a los román…ticos no tendrán más lugar en la selección argentina.

Más allá de las responsabilidades, cómo pueden ser los caprichos de Román, la envidia o enfrentamientos con otros cracks y compañeros o la incontinencia verbal ante periodistas “amigos” de Maradona, lo cierto es que ya no habrá más enganche en la selección.

Ganó el positivismo, ganó la velocidad, vencieron el 4-4-2 y el 4-3-3. Perdió la pausa. El fútbol dejó de ser el de Alonso, Bochini, Platini, Maradona, Zidane, Zico, Socrates hace mucho tiempo y con Riquelme se va su último exponente. Se va ese momento de reflexión para preparar la puñalada final. Ya no estará. Será difícil volver a ver la locura de Zidane de picar la pelota en un penal… en la final de una copa del mundo. Será difícil ver una pelota en cortada entre los dos centrales. Perdimos, tendremos que contentarnos con sólo ganar.

Cruel casualidad, quizás los dos pies más exquisitos de nuestro fútbol luego de la era Maradona, tuvieron conflicto con la celeste y blanca. Por diferentes motivos, Fernando Redondo y Román no pudieron brillar como en sus clubes y decidieron renunciar a la selección en repetidas oportunidades. Claro está, los perjudicados fuimos aquellos que de los 22 jugadores esperamos algo más que ir para delante y “ganar como sea”.

Cruel paradoja, el día 10 de marzo, entre El 10 y el último 10, terminaron de sepultar al enganche, al 10.

miércoles, 4 de marzo de 2009

Una vez fue grande


Esta nota está dirigida a niños de 8 a 10 años.

Estoy seguro que no entendiste por qué tu papá te hizo de River. Te arrepentís de no haber aceptado esa camiseta de Boca que tu tío te ofreció y hoy te gasta, se te ríe y nuevamente te invita a cambiarte de club.

Paso a explicarte.

River Plate una vez fue grande. Por eso tu papá sufre. Por eso tu papá no pudo festejar el campeonato que logró el equipo de Simeone y vos sí lo hiciste. Para él es muy difícil aceptar esta realidad. Vos creciste con ella, sufriendo a River. Él no. Por el contrario, casi siempre gozó, y mucho. Vos no sabés lo que le duele al hincha de River ver a su equipo jugar tan mal.

Ahora vos ves a tu tío, festejando los permanentes logros de Boca y no entendés por qué tu papá te privó de esas alegrías, “obligándote” a sumarte a la banda.

Lo que pasa, cómo te dije, River fue grande. Hace 10, 15 años atrás, todos los años River era campeón y, aunque no lo creas, casi todo el equipo de la selección argentina era surgido de sus inferiores o alguna vez había vestido la camiseta con la banda roja.

Sé que no me crees, pero es cierto. Como también lo es que durante mucho tiempo, las inferiores de River eran una cantera inigualable y en cada apertura del libro de pases, no era necesario penar por quién venía a calzarse la camiseta. Con lo que había sobraba para ganar, para jugar lindo a la pelota y para ser campeón.

Estoy seguro que te ilusionaste con Fabbiani. También se que tu papá lo intentó, pero no pudo. Te explico, tu papá tuvo de ídolos al Beto Alonso y al Enzo. Son esos que tienen la cara estampada en una bandera. Tu papá los vio, como también vio en River a Aimar, a Crespo, a Saviola, a Alzamendi, a Caniggia, a Funes, a Ortega cuando no bebía, al chileno Salas…

Por eso tu papá no puede mentirse e ilusionarse con Fabbiani. Tendría que ganar muchísimo para al menos, entrar en una lista como la anterior.

No se si después de leer esto, entenderás porque tu papá te hizo de River. Pero creeme, una vez fue grande.

martes, 27 de enero de 2009

Esos raros peinados nuevos


Desde principio de 2008, ganaron notablemente espacio en los medios de comunicación las tribus urbanas. El primero que vi que las abordó fue Chiche Gelblung, con un informe sobre Emos (puede que no haya sido efectivamente el primero, pero si lo fue para mi).

De pronto, la sociedad comenzó a llevar a sus discusiones cotidianas a Emos, Floggers, Cumbios, entre otro tipo de términos expiatorios de la realidad.

El tema no me causaba mayor interés hasta que un domingo leí en Perfil una nota a Cumbio, la flogger más popular de país. Ahí me enteré que su perfil en fotolog.com había recibido más de 17 millones de visitas. Pensé lo que gastan las empresas y los medios de comunicación para conseguir audiencia y esta adolescente lo lograba “de taquito”.

Pero además de su popularidad, lo que más me llamó la atención fue la manera en que la sociedad comenzó a estigmatizar a estos adolescentes. Que los peinados, que la ropa, que el pasito. Preguntas a las que Cumbio respondía con cierta inocencia pero con reveladora simpleza y profundidad conceptual a la vez: somos adolescentes, estos jeans están de moda, el pasito no me sale. Ser Blogger es subir fotos al sitio fotolog.com.

Esta chica, que en realidad se llama Agustina Vivero nos estaba diciendo, o pidiendo, que entendamos que son simplemente adolescentes, que buscan en rituales o modas una identificación como siempre sucedió en la historia en esa etapa de la vida (hippies, punk, dark, etcétera).

Seguí el tema y en una nota del periodista Jorge Pizarro tuve la sensación que estos pibes la tienen mucho más clara. A la consulta de si quieren seguir estudiando, una amiga de Cumbio respondió que seguirá la carrera de Relaciones Públicas. “Vas a tener que cambiar la ropa”, sugirió Pizarro y la joven respondió: “Claro, ahora me visto así porque tengo 17 años, somos chicos y esto está de moda”.

Pero lo de Pizarro no es una cuestión particular, sino por el contrario es una manifestación de un sentir general, que rechaza a lo diferente. “Me molestan que se junten anden todos por ahí”. “Me molesta que se crean diferentes”. Estas frases las escuché en un documental en canal Encuentro sobre las tribus urbanas.

Claramente, no tenemos idea de lo que es la tolerancia. Por eso rechazamos al que viste distinto, al que habla distinto y a todo lo que no sea “como soy yo y le guste lo que me gusta a mi”. Y esta intolerancia ya superó los límites, en un pueblo de Córdoba mataron a un chico a golpes por ser flogger. En la misma ciudad de Córdoba, golpearon a otro adolescente también ser flogger y por no escuchar cuarteto. Estamos muy locos.

Finalmente, otra de las observaciones que saco de los floggers, es que rompen la impersonalidad de la web. Una de las críticas a las redes sociales es que soy ficticias, ya que en realidad la mayoría de la gente no se conoce. Hoy leí un comentario en Facebook que decía “no entiendo a la gente que hace 8 meses que no me habla pero me quiere agregar a facebook”.

De ahí rescato el intento socializador de los chicos floggers (me cuesta llamarlos así cuando en realidad son sólo chicos que muestran en fotos una parte de sus vidas), ya que no sólo votan y comentan sus fotografías en Internet, sino que también se reúnen, se conocen, interactúan, rompen el cerco virtual y hacer tangibles sus relaciones.

Entre tanta intolerancia y estigmatizaciones frívolas, creo que se nos pasa por alto analizar qué nos están queriendo decir estos chicos y adolescentes. Pero para eso no sólo hay que tolerar, sino también mirar para adentro y quizás husmear en rincones ocultos que no queremos destapar. Pasa y pasó muchas veces, y creo que seguirá pasando, el repaso superficial es mucho más fácil de tolerar que el profundo, el cual quizás me diga que en algo soy responsable.


jueves, 22 de enero de 2009

Walter

Hace unos años, la empresa de telefonía que obtuvo del gobierno del Menem la concesión para brindar dicho servicio de Capital Federal para abajo, festejó su décimo aniversario con un comercial que la agencia de publicidad que lo creó denominó “Walter”.

Walter era un chico al que durmieron a fines de los ochenta en un experimento científico y al despertar, luego de 10 años, sube a un taxi, pide ir por la avenida del desaparecido Italparck y le pregunta al taxista si tiene cambio de 500 Australes.

Durante la asunción de Barack Obama a la presidencia de los Estados Unidos, me pregunté que le pasaría por la cabeza a alguien que se lo haya dormido por 10 años.Hagamos el ejercicio. Al país más poderoso del mundo lo gobernaba en 1999 Bill Clinton y ese año lo sucedería Jorge W. Bush, quién seguiría los pasos de Mambrú y de su padre en eso de ir a la guerra.

En Argentina, el gobierno de Carlos Menem estaba llegando al fin de su segundo mandato. Y aunque por enero del 99 varios releyeron la constitución modificada por el mismo Menem buscando la grieta al tercer mandato del riojano, no lo lograron. A su vez, la Alianza levantaba vuelo y un maquillaje progre le dibujaba la cara a Fernando De la Rua.

Vuelvo a pensar en esta versión de Walter, frente a un televisor de una vidriera de la casa de electrodomésticos que se les ocurra. Imagino su cara al ver los 2 millones de estadounidenses que colmaron Washington para ver la toma del poder por un negro.

Al hacer este repaso, hice el mismo ejercicio poniendo a Walter como espectador de la asunción y reelección del líder obrero Lula a la presidencia del Brasil. O la victoria del indígena boliviano Evo Morales. O la toma del poder en Chile de Michelle Bachelet, quién tuvo que exiliarse durante la dictadura de Pinochet.Imaginé que respondería Walter si le dijera que De la Rua renunció y le preguntara quién tomó el poder. Seguramente, hubiera arriesgado “los militares”. Sin embargo, se resolvió en el Congreso de la Nación. Con cuanto teje y maneje nos podamos imaginar, pero fue en el marco constitucional.

Todo este juego al imaginarme la cara Walter me dio esperanza. Obama representa la esperanza de que algo está pasando, algo está cambiando. La misma la representan Lula, Evo, Bachelet. Los pueblos comienzan a aceptar sus orígenes y lo demuestran en la elección de sus nuevos líderes. Seguramente este puede ser un mensaje optimista el cual puede desmoronarse rápidamente con sólidos argumentos. Como que en los 10 años que “dormimos” a Walter la violencia creció a escala geométrica, que las crisis azotan al mundo y se vislumbran serios problemas en la provisión de alimentos a escala de las necesidades del mundo.

Pero también es sólido que Obama ganó legítimamente. Que su pueblo lo eligió. Y cuando digo su pueblo, es al todo, sin distinción de color, sexo o cuanta diferencia queramos trazar.Quizás mi Walter seguiría sin entender nada, pero seguramente tendría esperanza.


José

(Junio 2006)

No se porqué, pero a los buenos tipos quiero que les vaya bien. Les agarro cariño. Y hoy que comienza el mundial, justamente quiero que a José Pekerman le vaya bien. Sin conocerlo personalmente, me atrevo a arriesgar que es buen tipo y quiero que tenga éxtito, es un deseo.Vivimos en un país donde cotidianamente tratamos de sacar ventajas de cualquier forma unos contra otros, donde el respeto es una palabra obsoleta y la mesura se considera una “falta de carisma”. En ese marco, Pekerman sobresale. Justamente en Argentina, José muestra mesura, respeto y el culto al trabajo como formula para el éxito.Pekerman es, sin dudas, uno de los argentinos más exitosos en los últimos 15 años. Múltiple campeón mundial juvenil y formador de los talentos más importantes del fútbol de estas pampas. Sin embargo estos laureles no parecen suficientes para nosotros, los argentinos. Somos tan exitistas que creemos que un tipo que no levanta la voz no tiene autoridad.Su historia en las selecciones juveniles comenzó con polémica. Luego del bochornoso ciclo de Reinaldo Merlo al frente de las juveniles (recordemos que al Mundial Sub 20 de 1993 Argentina no asistió por estar suspendida por la pésima conducta del equipo de Juan Esnaider y Cia.) la AFA decidió separar la conducción de la selección mayor de las selecciones Subs. La elección se hizo a modo de licitación. Para la prensa había dos candidatos: Griguol y Griffa. Ambos con una destacada trayectoria en la generación de talentos. Sin embargo, allá por noviembre del 94, quien ganó el concurso fue el ignoto José Nestor Pekerman. Hoy, a más de 10 años de ese hito, la AFA guarda en sus vitrinas cuatro copas mundiales juveniles bajo la conducción de José.Pero antes que los títulos (fines), quiero destacar las formar (medios) con los que Pekerman llevó adelante sus equipos. Creo que es el mayor representante de esa manera de jugar al fútbol que los argentinos llamamos “la nuestra”. Pelota por el piso, mucho toque para adelante y preferencia de la habilidad sobre el físico. Ese fútbol tuvo su máxima expresión en uno de los mejores equipos que vi en mi vida, el campeón mundial de Malasia 97 con Riquelme, Aimar, Cambiaso…Hoy repaso la lista de los 23 que fueron a Alemania y me emociona ver que más 25 por ciento de los nombres son capaces de cambiar el destino de un partido por sí solos (Riquelme, Messí, Teves, Aimar, Palacio, Crespo, Saviola). Este equipo ilusiona con un juego de pelota contra el piso.Y este equipo también se destaca por el perfil bajo. No hay polémicas. Tan tranquilo es el clima de este plantel y cuerpo técnico que el periodismo más exitista inventa y fabula historias para tratar de generar noticias.José Pekerman nos demostró en repetidas ocasiones que entiende el juego. También nos demostró que sus argumentos son frontales, honestos, moderados. Creo que es un buen tipo. Quiero que le vaya bien.

Elecciones: la legitimidad de la sospecha

(6 de setiembre de 2007)

El desenlace de la elección a gobernador, que todavía no cerró, tiene en vilo desde el domingo a gran parte de la sociedad de Córdoba. Las irregularidades del escrutinio y las dudas por cómo se desarrollaron los hechos han cubierto al desenlace de la elección con un manto de sospecha.
Irregularidades: el escrutinio de la votación se desarrolló de manera bochornosa, sin precedentes en Córdoba. Los resultados, que en términos lógicos, debían conocerse antes de la medianoche del domingo recién llegaron a las 12 horas del día siguiente. A esto se suma que en muchas escuelas se votó hasta las 20 horas.
Los datos oficiales del escrutinio comenzaron a cargarse en el correo luego de las 22. Los cordobeses sentimos la humillación que en Santa Fe a esa hora ya tuviesen el 92% del escrutinio oficial. En este marco de irregularidades, la jueza electoral se justificó echándole la culpa a la complejidad de la elección y a impericias del correo. De este último, ninguna autoridad dio la cara, ni siquiera su titular, Eduardo Di Cola, que hace unos meses competía por esta elección.
Dudas: A partir de las 22:20 del domingo comenzaron a aparecer los datos oficiales del escrutinio. A diferencia de lo que anunciaron las encuesta de boca de urna las primeras placas mostraban una diferencia abrumadora a favor del candidato de Unión por Córdoba, Juan Schiaretti. A las 22:41, con el 14,17% del padrón escrutado, el candidato oficialista aventajaba a Luis Juez (Frente Cívico y Social) por 18,17 puntos. La placa se actualizaba de a poco y el porcentaje de votos de Juez crecía de manera sostenido.
Superada la medianoche Juez ya se ubicaba a 3.95 puntos, con el 34.93% del padrón escrutado. A las 2:33 horas, el intendente de Córdoba empataba la contienda en 36.65. Seis minutos después, por primera vez Juez superaba a Schiaretti por una décima. Para ese entonces, a las 2:39, se había escrutado el 45.19% y, según los anuncios de los periodistas que transmitían en directo, en ese porcentaje estaban incluidos más del 50% de los Departamentos Río Cuarto, Unión y San Justo, donde Unión por Córdoba consiguió su mayor colchón de votos. En tanto, de Córdoba Capital, donde Juez sumó más puntos que el resto de los candidatos juntos, se había escrutado poco más del 40% y Punilla y Colón, las plazas del interior donde ganó el Frente Cívico, tenían cargado menos del 30% de sus votos.
Sorpresivamente a las 3 de la madrugada, Canal 12 concluyó su transmisión en vivo. En ese momento, Juez y su gente decidieron ir al correo para “fiscalizar” que la carga de votos se realice con transparencia.
En el transcurso de tiempo en que se cortó la transmisión televisiva y que la gente del Frente Cívico llegó a la sede del Correo Argentino, Schiaretti volvía a sumar más votos que su principal contrincante por primera vez desde el primer anuncio oficial y se ubicaba nuevamente arriba. Así se cortaba abruptamente la tendencia favorable de votos a Juez durante la carga de más de 35% del padrón.
Más dudas: A las 2 de la madrugada los dos candidatos, casi de manera simultánea, se proclamaban ganadores. Juez lo hacía apoyándose en la tendencia que se había dado desde el momento que comenzaron a cargarse los datos. En tanto desde la Casa de Gobierno, el secretario de Información Pública, Marcelo Falo, aseguraba que Schiaretti había ganado la elección por 40 mil votos. En ese momento, mientras Juez aseguraba que no se movería hasta que no esté cargado hasta el último voto, Schiaretti festejaba el supuesto triunfo con un acto de 3 minutos ante unos 200 simpatizantes. Luego, nadie quedó en la Casa de la Tejas.
Preguntas: ¿Es comprensible que un candidato se anuncie ganador cuando no había ni un punto de diferencia con su principal contrincante? ¿Cómo Schiaretti se fue a dormir dando por terminada la elección cuando en cada actualización de datos Juez se le acercaba de manera permanente? ¿Por qué cerró la transmisión televisiva cuando Juez por primera vez se ubicaba por encima en el escrutinio, en la elección más disputada de la historia democrática de la provincia? ¿Por qué el resultado oficial se supo recién a las 12 horas del día siguiente? ¿Por qué la justicia electoral justificó las irregularidades del escrutinio en la “complejidad” de la elección y no lo previó antes? ¿Por qué ninguna autoridad del correo dio explicaciones?Sospecha: se pueden formular muchas preguntas más sobre la elección y su desenlace. Mientras tanto, las irregularidades y las dudas que hay sobre el escrutinio hacen que la sospecha sobre su transparencia sea legítima.