jueves, 6 de agosto de 2009

Fútbol quebrado: No es el sistema, es la ley

Presencié la semana pasada una de las charlas del Congreso Internacional de Fútbol que se realizó en Córdoba y una interesante polémica tuvo lugar destacado: ¿Las sociedades anónimas pueden ser la solución para nuestro fútbol?

La estrella principal del congreso fue Andrés Farsi, un cordobés radicado en México desde hace varios años y uno de los principales directivos de la empresa que compró el Club Pachuca y lo llevó al éxito deportivo e institucional.

Pachuca es una exitosa y ejemplar experiencia que excede lo futbolístico. Logró importantes triunfos deportivos como nunca en su historia, pero lo singular es el crecimiento institucional que pone al fútbol como eje central. La Universidad del Fútbol, la Escuela Nacional de Directores Técnicos, la Clínica de Medicina Deportiva, más de 300 escuelas de fútbol, son algunos ejemplos que muestras el éxito de Pachuca.

Cuando le tocó hablar, Fassi no dudó en proponer que el fútbol argentino de un giro en el plano normativo y pase de las organizaciones sociales a sociedades anónimas. “Los casos como Lanas o Atlético Tucumán -instituciones presentes en el congreso- son excepciones en la Argentina. La realidad muestra que la mayoría de las instituciones están quebradas”, dijo el directivo de Pachuca y sugirió que la solución puede venir de la mano de las sociedades anónimas, porque en ese caso no se trata de dirigentes sino de personas que responden con su bolsillo.

“En México todos los equipos son empresas y cuando empieza cada temporada ninguno debe nada. Y no estamos hablando de un país que tenga una realidad social y económica diferente a la Argentina”, resaltó Fassi.

A su turno, el presidente de Lanús, Alejandro Marón, tomó una posición contraria a la de Fassi y resaltó la importancia de las instituciones sociales. “En Lanús tenemos más de 30 disciplinas deportivas y las podemos sostenes con un gran esfuerzo pero con la idea firme de que son actividades que contribuyen al deporte y a la sociedad. Si fuera una empresa, sería inviable sostener una actividad no rentable, como lo son muchas de las que tenemos”.

En este sentido, aseguró que ningún sistema es perfecto per se. “Son las personas que los llevan adelante los que hacen buenos o malos a los sistemas”.

Ambos tienen razón. Los clubes estás casi todos fundidos y si no fuera porque siempre surge una mano mágica que los salva, muchos deberías haber dejado de existir hace tiempo. Por eso el fútbol argentino permanece en un estado permanente de agonía. El formato de organizaciones sociales sin fines de lucro, en términos generales, fracasó y fracasa. Tiene razón Fassi.

Los casos de Lanús, Estudiantes de La Plata o Vélez, muestran igualmente que hay un camino posible, si se recorre con responsabilidad y compromiso. También tiene razón Marón, ya que no sólo lo piensa sino que lo lleva adelante en la institución que preside.

Pero ambos caminos se juntan en un punto. Si una institución con o sin fines de lucro delega todas sus facultades a un dirigente o a un empresario, estará totalmente entregada a las capacidades (intelectuales, éticas y morales) o incapacidades de las personas que ocupen los cargos directivo.

Entonces el concepto de Marón, “ningún sistema es bueno per se”, es la lectura correcta. No se puede delegar a la suerte de una persona el futuro de una institución, es el marco jurídico es el que debe ponerle límites a los dirigentes o empresarios. No es el sistema, es la ley.

miércoles, 29 de julio de 2009

EY HOMBRE, DESPIERTA (de Guilli, un amigo)

Por Guillermo Gribaudo

¿Te acordas de la Vida Privada? Era una manifestación real y tangible de nuestra inherente condición de seres libres, o condición que creímos inherente y nunca lo fue.

Así como los Estados juegan un juego macabro entre ellos, decidiendo “quien” puede jugarlo y quien no, también nos dejan jugar este juego de niños que se llama Democracia. En la democracia el “demos” somos nosotros. Somos los que jugamos todos los juegos que nos prestan desde el Estado, o los Estados. Jugamos a que subimos cosas a Internet, o nos llamamos por teléfono, o nos contamos cosas subiendo fotos y vivencias a cualquier red social.

Me produce mucha risa escuchar hablar sobre la “libertad” que implica la red de redes. La red de redes es ni más ni menos que un engranaje nacido bajo la urgencia de terminar con las libertades. Una maquina militar decidida a espiar a los soviéticos que por esas cosas de la vida, cuando se vieron caer por su propia inoperancia, paso a ser usada por la población civil. Y ya que estamos, si nadie puso el grito en el cielo, pensaron los Estados, empezando por el que creo esa red y es el mismo que nos vendió la globalización de la basura y la mediocridad en todas sus formas, espiemos por teléfono y por tarjetas de crédito y por donde se nos ocurra. Paranoia, dicen los ilusos que quieren tapar el sol con la mano. “A nadie le interesa lo que escribis por Internet, a no ser que seas un terrorista o un pedófilo”. Este es el ejemplo típico del que no quiere ver la realidad pasando frente a la ventana. Si “pueden” saber si sos pedófilo o terrorista, pueden saber que opinas del Estado o del precio del zapallito o de la vida intelectual de nuestro tiempo. Antes de la democracia, la gente también elegía entre dos reyes. Quieren al rey rubio o al rey morocho. La democracia es lo mismo: jugamos a elegir, pero tenemos que elegir entre los candidatos que nos presentan (la mentira de que cualquiera se puede presentar esta fundada en una falsa noción de la realidad: intenta pagar la luz o el cable en cualquier oficina esplendida de burocracia y sabrás entender a Kafka en minutos. Tenes que elegir uno, esa es tu libertad, lo mismo daría tirar una moneda). No podes NO elegir a ninguno, eso no cuenta, es un voto perdido. Estudiar los ciclos de la vida política de la Humanidad es un juego guiado también. Los guías han vendido que la Democracia es mejor que la dictadura o la monarquía o cualquier otro mecanismo que promueva seguridad a cambio de libertad. Te pagamos tantos impuestos, y nos provees la libertad, la libertad que creas merecemos: todos los sistemas se rigen igual. Son sistemas. Hay un libro grandote que se solía usar en otros tiempos, que se llama diccionario: buscad “sistema”.

Y así se democratiza el saber y la ignorancia. Todos creen formar parte de una red internacional, una especie de fraternidad de seres de todos los colores y credos, cuando en realidad son un gran catalogo de posibles espiados o tan solo clientes del supermercado de la información y del consumo.

El escritor ciberpunk Bruce Sterling que vio años antes, como suelen hacerlo los escritores iluminados, en donde terminaba esto, exclamo en la conferencia de tecnologia “Shout by Southwest” en Austin, que “el simbolo mas claro de la pobreza es la dependencia de conexiones”, y claro que no se refería sólo a la pobreza económica. Los pobres aman a sus celulares dijo el bueno de Sterling. Los aristócratas verdaderos atesoran el vinilo y los libros y el cine y las pinturas y las esculturas y los jardines y los paseos reales y los besos y los olores y el sexo con alguien. Esas cosas que no se pueden corromper ni enviar con un clic. Esa es la idea de Sterling. Coincido plenamente. Ojala pueda dinamitar un poco a través del mismo sistema al sistema. Lo llevo a la práctica desde antes del nacimiento de la red de redes para todo publico.

Quizás me exceda en mi aristocracia del buen gusto: no saco fotos, no comparto mis bitácoras personales con el mundo, dado que la bitácora es privada; no fotografío mi vida, la vivo. No me creo Faulkner, y para publicar tengo que “criticarme” antes; no es importante que me conozcan todos los seres humanos: es importante que los que me importan me lleguen y que les llegue a los que me importan.

Esta granada tirada dentro del Sistema de Control más perfecto que haya creado un estado jamás, quizás detone algo. Quizás alguna esquirla pegue cerca de un lector, y lo haga pensar sobre los dominios del hombre por el hombre. Seamos libres en serio: el conocimiento y la experiencia son los mejores caminos. Vinimos a este estofado para vivir de verdad y ser felices. Ojala podamos hacerlo. Termino este escrito y afuera hay nieve de la última nevada, mis dos perros (Janis y Dylan) juegan con leños que llevan y traen y mi gato (Homero) me ronronea al lado. En esta habitación hay temperatura y un solcito tibio. El olor de la comida que se esta haciendo llega hasta aquí (es carne “a la pobre” según los chilenos o “bife a la criolla” según los argentinos, definiciones que aprendí comiendo y andando por la realidad) y la música que llena el espacio y comprime el aire con su sonido sale de bafles reales y no de egoístas auriculares y fue grabada por músicos que muestran su alma a través de su arte. Los libros que anoche repase para un cuento que estoy escribiendo son reales y viejos (uno de Juan Rulfo y otro un manual de anarquistas españoles) y al tocarlos “siento” las manos de los que los tocaron antes. Mi mujer lee a Kerouac a mi lado y es real. La vida es real y esta llena de sensaciones reales. Enciendo mi cigarrillo de antes de comer, y decido terminar esta columna. Aquí la dejo: es vuestra.
LOTR

miércoles, 22 de julio de 2009

A vos no te va tan mal, Gordito

En una pelea donde cuesta encontrar a los buenos, unos muchachos bien alimentados agitaron aún más las aguas de la politiquería local.

Ellos, que trascienden a los gobiernos, no se van a quedar a ver como pasa el tren, es más, ya deben estar arreglando con los que vienen. Ellos son así, “Gordos” sus arreglos, “Gordos” sus bolsillos.

Con el gobierno de capa caída, ya no los representa el camionero que los llevó en el acoplado durante los últimos años. Camionero que tampoco se va a inmolar por un puñado de pingüinos, pero tiene más compromisos.

Verlos da miedo, parecen personajes extraídos de la película Gomorra, que muestra desde adentro la camorra (mafia) napolitana.

Tiene años, décadas y varios gobiernos dominando el sindicalismo argentino. Algunos inclusive sobrevivieron a la dictadura, quizás ahí le agarraron el gustito al “arreglo”. “Si nos salvó la vida, hagamos culto de la tranza”, deben haber reflexionado varios de los “gorditos”.

Desde hace más de 40 años, se pelean y se amigan, se vuelven a pelear y se vuelven a amigar. Pero siempre, caen parados.

Hace unos meses, amagó la Corte Suprema en un paso hacia la democratización de los sindicatos, frustrada en la primera mitad de los 70 (corrió mucha sangre) y con la vuelta de la democracia (13 paros generales). Pero todavía está en veremos. Mientras tanto, estos gorditos no tan simpáticos seguirán apretando, arreglando y transando, como desde hace más de 40 años.

lunes, 6 de julio de 2009

Y ganaron los cowboys

Por Guillermo Gribaudo

Nada más extraño que escribir para un blog, que no solo es un blog, sino que es el blog de un extraño ser que mixturando escuelas y estéticas, nos habla de pasado y presente desde este futuro que llego hace rato, como vaticinara el poeta.

Accedo comprometido solo por la Causa ROMÁNTICA causa en mayúsculas que ciertos trasnochados defendemos a capa, o quizás deba decir Cappa, y espada.

No hay hechos, sino interpretaciones: verdad primaria que guía a todo ser racional.

Hecho incontrastable: un club de futbol salió campeón ganándole a otro club de futbol una justa deportiva. Hecho que nadie podrá modificar de los impresos en los diarios, y según reza este posmodernismo tan argento en el que sólo tiene valor lo nuevo o lo exitoso, hecho que guiara rebaños y afirmara en el todo vale a tantos seres futboleros que no quieren creer en la metafísica implícita de todo devenir, incluido un juego donde veintidós tipos corren detrás de una pelota para jugar por un rato a la guerra (y siempre ganan los alemanes, como dijo Gary Lineker en un memorable interview cuando le pidieron una definición del futbol).

Y ahí, en este juego, los cowboys ganaron de nuevo.

Escondieron la pelota que se usa para ir a jugar, porque no quieren jugar, como cuando éramos chicos y el que no sabia jugar se abrazaba a la numero cinco y no la soltaba, haciendo pucheros, deseoso de jugar a otra cosa, pero no a ese juego que no le parecía divertido como otros.

Y los cowboys también nos enseñaron que los indios son malos, y no importa la manera, basta que los derrotemos: hay que pisarles la cabeza a los indios, o pincharlos con alfileres en los corners, o tirarle tierra en los ojos, o fingir que te hicieron mal y no te duele nada, o vivir levantando la mano para que el juez castigue a un rival.

Y los cowboys ganan de nuevo, porque el comisario, el ayudante del comisario, el alcalde, el caballo del comisario, y hasta el dueño del bar que maneja todo el estofado, son todos amigotes. Y pobre el indio, el indio Cappa que ose increparles que no hay que ser Cagones y que peleen dentro de los limites del campo de batalla, que si hacemos trampa no tiene gracia.

Y los cowboys seguirán ganando todas las batallas, porque si es necesario los cowboys van a festejar el hecho de que un indio este envenenado porque lo engañaron dándole una cantimplora con agua que el indio interpreto como un acto de grandeza del rival el invitarlo a saciar la sed, sin saber el indio, que los cowboys se matan de risa de verlos tambalearse envenenados e intoxicados.

Y yo, que odio los blogs y amo los libros, que sueño con polonesas y músicos que hacen y tocan música y me despierto con la pesadilla real de que la música esta pasada de moda y los cowboys impusieron otra cosa que suena marcial y robótica; yo, que gusto de lo tangible y de las cosas que no se tocan mas todavía, termino escribiendo esta mínima columna para otro de los indios que aún quedan escondidos en algún toldo que el sistema esta a punto de eliminar con su mensaje salvaje, mensaje que llevan y traen estos cowboys que si te pisan con el caballo ni se dan vuelta para ver si respiras.

¿Y Huracán? ¿y Cappa? Es fácil, yo vi jugar a los últimos indios de una época, contare cuando sea un viejito chocho rodeado, aún más que hoy, de cowboys. Igual, como buen indio, sigo esperando que algún flechazo de los nuestros alguna vez aparezca antes del telón negro y del The End, y los que siempre juegan con trampas, esos cowboys que tienen la vaca atada, un día se caigan del caballo.

Ganaron los cowboys amigo, de nuevo. ¿y? Nada va a lograr que tiremos las flechas a la basura y nos pasemos del lado de los buenos.
LOTR.(5/7/2009).

“Yo vi el Huracán de Cappa”

El problema de los sueños es que cuando despertás, se terminan. Algo así me acaba de pasar. Nos acaba de pasar a muchos que sentimos parecido. Vélez hoy salió campeón y nos despertó a cachetazos del sueño eterno que fue Huracán. Los de Liniers, con actitud y más experiencia, se llevaron puestas las buenas y exquisitas intenciones de los Cappa´s boys.

Justo campeón Vélez, tendrá sobre las espaldas una cruz. A este campeonato se lo va a recordar por la belleza romántica que desplegó Huracán durante 18 fechas. Enamorado de su juego, reconozco la grata sorpresa que me dieron los pibes del globo al llevar adelante la utopía de Cappa, jugar lindo y ganar. Lo hicieron. Ellos lo hicieron.

No encuentro antecedentes cercanos a lo que generó el quipo de Parque Patricios. La mayoría jóvenes, “compraron” el libreto menottista, se comprometieron con una idea de jugar al fútbol y la expusieron con brillo, con humildad, con simpleza.

En el juego final no estuvieron a la altura. Pasa, a veces pasa. Cómo exigirles a Bollati, Defederico, Pastore y Toranzo más, si nunca estuvieron en una situación como la de la fecha 19 del Clausura. Es más, ellos compraron el libreto de jugar bien, respetando el juego y el espectáculo. Los resultados, fueron una consecuencia de respetar ese compromiso que allá por diciembre sólo Cappa creía posible. A tal punto lo veía realizable que cuando arregló agarrar Huracán, le pidió al presidente que agregue en el contrato un premio por si salían campeones.

El semestre 09 nos regaló el fútbol de mayor vuelo en años y se lo debemos a Cappa y sus jugadores. Ojo, Vélez y Lanús también jugaron bien, muy bien. Fue un campeonato maravilloso. Pero lo de Huracán es la reivindicación de una vieja lucha, una pelea por defender una idea por encima de una anécdota (resultado).

“A ustedes les falta campito, dan un pase y mirán al técnico. Así nunca van a aprender a tirar una rabona”. Me lo dijo mi viejo cuando tenía más o menos 10 años y jugaba en el baby fútbol. Bueno, a este Huracán le sobró campito y nos llenó los ojos de fútbol, de ilusión, de orgullo y de lágrimas. Van a pasar muchos años, décadas, y en un bar un viejito al escuchar una discusión sobre fútbol se va a acercar a la mesa y en postura desafiante va a decir: “Yo vi el Huracán de Cappa”.

jueves, 25 de junio de 2009

El domingo se vota

El domingo se vota. Ley Saenz Peña. El domingo se vota. El diario de Yrigoyen. El domingo se vota. Se suicida Lisandro de la Torre. El domingo se vota. Perón en Martín García. El domingo se vota. Bombardeo en la Plaza de Mayo. El domingo se vota. Framini ganó pero no asume. El domingo se vota. Cordobazo, Aramburu, Rosariazo. El domingo se vota. Terror. El domingo se vota. Saqueos. El domingo se vota. Robo para la corona. El domingo se vota. Tang tang tang tang tang tang tang. El domingo se vota. Sucesión, reelección. El domingo se vota.

Sí, pese a todo, el domingo podemos elegir, viva la democracia. El domingo se vota.

viernes, 12 de junio de 2009

A nada

El próximo 11 de julio se cumplirán dos años de la última vez que la selección mayor de fútbol ofreció un espectáculo digno de las figuras que integran el equipo.

Luego, jugó a nada. A nada.

El 11 de julio de 2007, Argentina llenó los ojos de fútbol en la semifinal de la Copa América disputada en Venezuela y goleó a México 3 a 0. La formación en esa ocasión fue Roberto Abbondanzieri, Javier Zannetti, Roberto Ayala, Gabriel Milito, Gabriel Heinze, Javier Mascherano, Esteban Cambiasso, Juan Sebastián Verón, Juan Román Riquelme, Lionel Messi y Carlos Tevez. Los goles los hicieron Heinze, Messi y Riquelme de penal.

Hace dos días, la selección perdió con Ecuador y la clasificación a Sudáfrica puede complicarse, si se analiza el fixture que resta: Brasil acá, Paraguay allá, Perú acá y Uruguay allá. Todos son ganables, pero, excepto Perú, todos son perdibles.

Qué pasó desde aquel 11 de julio de 2007. La Argentina cayó goleada por Brasil en la final de la Copa América. Alfio Basile era el técnico. Bajón anímico. Ayala decide no jugar más en la mayor.

Las eliminatorias venían bien, Argentina puntera. Hasta que llegó el viaje a Colombia en noviembre. La selección jugaba mejor que el local e imponía el ritmo de la mano de Riquelme y Gago. Pero a los 24 minutos la cosa cambió en el partido, en la eliminatoria, en Basile, en los jugadores. Tevez entra muy fuerte, se pasa de rosca y ve la roja. Igual el equipo se puso en ventaja a los 36, de la mano de Messi. Pero el jugador de más torció el destino. Colombia ganó 2 a 1 y Argentina perdió su invito en la competencia que te lleva al mundial.

Nuevamente Colombia se convertía en verdugo de una selección de Basile, que como en el 93, le quitó un invicto.

De ahí en adelante, la selección perdió definitivamente el rumbo. Los juveniles ganaron la medalla de Oro en Pekín y el Checho Batista se entusiasmó con calzarse el buzo que todavía ostentaba Basile. La mayor en 2008 empató de local con Ecuador, empató con Brasil allá, empató en Buenos Aires con Paraguay, empató con Perú en Lima, le ganó a Uruguay con ráfagas de buen fútbol y en Chile se inaugura una moda que se hizo costumbre en el primer semestre de 2009: los jugadores boicotean al técnico y Chile gana 1 a 0. Basile deja la selección.

La prensa instala a Bianchi, Russo y Simeone como sucesores del Coco. La medalla dorada lo pone en carrera al Checho, que cuenta con el visto bueno de Grondona, dispuesto a armar con la “generación del 86” un nuevo esquema en los seleccionados. Aparece Humbertito Grondona, hijo de don Julio, y en una sobremesa lo convence al presidente de la AFA. Diego Maradona DT de la selección.

Revolución en el mundo del fútbol. Ese torbellino que fue barrilete se calza el buzo, entre abrazos de osos e interrogantes. No había pasado ni un mes desde su asunción y estalló el primer conflicto, su cuerpo técnico. “Ruggeri no”, tajante Don Julio. A Diego le pusieron a Bilardo, como una especie de ángel guardián de los destinos de la selección. Finalmente, llega a la calma, tensa, pero calma.

Diego debuta, le gana a Escocia. La selección le gana a Francia y listo: Volvimos a ser los mejores del mundo. Gracias Diego.

El séquito de amigos/obsecuentes/periodistas lo colocan a Maradona nuevamente por encima de todo: lee bien el juego, acierta con los cambios, sabe motivar, sólo a él lo respetan. Diego se relaja y suelta la lengua, como siempre lo hizo, frente a las cámaras: “El Riquelme que jugó contra Huracán no me sirve”. Nuevamente, la verborragia lo traiciona y rompe un código fundamental, no habla en la cara, lo dice por TV.

Riquelme, es niño mimado o no es. Mimado y bien físicamente está en la elite mundial. Tratado como el resto, juega como la mayoría, mal. Román, también por TV, le dice chau a Diego y por segunda vez en su carrera, chau a la selección.

Escándalo que tapó hasta la primera derrota kirchnerista, en Catamarca.

La selección de Maradona debuta en la eliminatoria. Locura total. 4 a 0 sin grandes muestras de juego colectivo, pero con algunos destellos quedó holgado el triunfo.

A los cuatro días, la altura comenzó a medir si Diego está a la altura de las circunstancias. “SOMOS LOS MEJORES DEL MUNDO” fue la frase que condenó a los argentinos en todos los aspectos y con ese mote el equipo albiceleste salió a llevarse puesto a Bolivia, en La Paz. Como si fuera la primera vez que se juega allí, los jugadores de Maradona parecen no saber cómo se juega en la altura, quieren correr, quieren meter. A los 15 minutos, no tuvieron más piernas y Bolivia los pasó por arriba. Sin estrategia, sin planificación, sin trabajo (de eso se trata Diego, falta laburo, sobra chamuyo y se nota) Argentina pierde 6 a 1.

Papelón y escándalo.

Viene la seria que terminó esta semana y el interrogante era si Maradona había aprendido la lección. Parece que no cuando se analiza que antes del partido con Colombia, el DT lanza: “Tevez tiene que jugar para que lo compre Real Madrid”. Qué alguien me explique qué le importa eso a Maradona, o por qué debería importarle.

Parece que no aprendió ninguna lección cuando se ve a una selección con el mejor jugador del mundo, según la prensa mundial, jugar a nada contra Colombia.

Parece que si aprendió la lección cuando plantea bien el juego contra Ecuador. Perder ese partido, como el de Bolivia, no es impensado. La altura existe. Lo impensado en este nivel de profesionalismo es que la selección Argentina no tenga una estrategia para jugar a más de 2500 metros de altura. En Quito la Argentina tuvo estrategia y si el penal de Tevez o la pelota de Messi hubieran entrado, quizás la historia era otra.

La selección juega a nada desde el 11 de julio de 2007. Quedan cuatro fechas para conseguir el pasaje a Sudáfrica y el fixture no es alentador. Pero si lo es la calidad de los jugadores argentinos. Que Maradona logre hacerlos funcionar como equipo, es el gran desafío, el gran interrogante.

jueves, 28 de mayo de 2009

Tulumba

Son las siete de la tarde. La luz del día se va yendo y un pueblito olvidado del note cordobés comienza a tomar tonos rojizos.

Tulumba es una foto de un país olvidado, condenado a la limosna. Cruel traición a su historia y su naturaleza. Por allí pasaba el camino Real del Virreinato del Río de la Plata. Por allí pasó gran parte de la historia del país y de América latina.

Hoy está olvidado, mendigando ayuda oficial para ver pasar el día y la noche, como clavado en el tiempo.

Son las siete de la tarde, y entre tonos rojizos que deja la caída del sol, rodeada de calles empedradas y casas viejas que son testigo de una historia que marca a fuego, está la plaza del pueblo.

Son las siete de la tarde y en esa plaza la historia se hace presente a través de un grupo de nenas.

Son las siete de la tarde, en unos días, se festejará nuevamente un 25 de mayo. Un grupo de nenas practica el pericón.

Son las siete de la tarde. Tulumba toma tonos rojizos ante la caída del sol, brindando un marco único donde la historia se hace legado generacional en unas nenas que practican el pericón, preparándose para el 25 de mayo.

Son las siete de la tarde, Tulumba se resiste al olvido.

jueves, 14 de mayo de 2009

El federalismo y la metáfora del fútbol

El encendido conflicto gobierno - campo puso en agenda un viejo e histórico debate que está en las raíces de la identidad argentina: El federalismo.

Unitarios y federales. Las provincias y el puerto. Buenos Aires, la General Paz y el resto. Esta es una vieja pelea que llena la boca de los políticos con promesas pocas veces cumplidas.

Nuestro deporte por excelencia, el fútbol, encubre una fiel metáfora de la relación No-Federal que hay en el país.

La estructura divisional del balompié nacional tiene como máxima categoría a la Primera División, le sigue la B Nacional y luego el mundo futbolístico se divide en dos: Afiliados directos (unitarios) y Afiliados indirectos (federales).

Los clubes que nutren a la B Nacional surgen de dos competencias. La Primera B Metropolitana y el Torneo Argentino A. En la “B Metro” juegan los clubes directamente afiliados a la AFA, que en su gran mayoría son equipos de Capital Federal y el conurbano bonaerense. En el Torneo Argentino, juegan los clubes indirectamente afiliados a la AFA, o sea los del interior (salvo algunas excepciones como Argentino de Rosario) que están afiliados directamente a sus ligas regionales.

Ambas categorías cuentan con las mismas plazas para ascender a la B Nacional: un ascenso directo y una promoción para cada torneo.

La desigualdad está en los números. Sumar los kilómetros que recorren unos y otros es la prueba más testimonial. Es desigual, es injusta. La división Directos - Indirectos es una muestra de un país dividido durante toda su historia.

Cuando las listas de candidatos al Congreso de la Nación, el único lugar desde donde el federalismo puede hacerse realidad, el fútbol nos brinda una metáfora de la República No Federal Argentina.

martes, 28 de abril de 2009

Rebelión en la granja

Antes de morir, Mayor, el viejo cerdo de Rebelión en la grande de George Orwell, les explicó al resto de los animales sus deseos revolucionarios.

Snowball y Napoleón fueron los que más impacto tuvieron de las palabras de Mayor y llevaron adelante la revolución en la granja Manor.

Hace ya unas semanas que el dengue causa estragos en una argentina fragmentada. Tener certeza de la real incidencia del mosquito es sumamente difícil, ya que los intereses políticos en plena campaña electoral y la anuencia hacia un lado o el otro de los medios de comunicación, generó más humo que el que se utiliza para combatir al dengue.

La cuestión es que el diminuto insecto está haciendo estragos, la lista de infectados se agrada geométricamente y lo mismo sucede con las víctimas fatales.

Ayer los medios incorporaron un nuevo tema a la agenda noticiosa: la gripe porcina generó psicosis en todo el mundo.

El resfrío de los chanchos contagió a humanos en México y el mundo globalizado en el que vivimos está alterado. Hipótesis de todo tipo. Cancelaciones de vuelos y hasta predicciones catastróficas ganan la escena.

Me pregunto si chanchos y mosquitos habrán tomado las banderas rojas y negras y salieron a conquistar la granja.

martes, 21 de abril de 2009

Hay ilusión para los paladares negros

“A los que viven el fútbol desde la ilusión y sólo piensan en el resultado cuando termina el partido”. Prólogo de La Intimidad del fútbol, de Ángel Cappa.

El año está difícil para el paladar negro del fútbol. Riquelme renunció a la selección. River mete en su campo a 9 de sus 11 jugadores en la cancha de Boca. San Lorenzo, uno de los mejores planteles de la Argentina está en crisis y eso se traduce en la cancha. Independiente parece que dejó de creer que jugar bien es el camino para ganar.

Venía difícil el año para el paladar negro del fútbol. Sin embargo, siempre una ilusión mantiene la llama del juego corto asociado en busca de orgasmo, el gol.

La luz se hizo en Parque Patricios. Un guerrero ideológico llevó su humilde llama hasta Huracán y en pocas fechas logró lo impensado: QUE LINDO JUEGA EL EQUIPO DE CAPPA.

No tiene ni una figura rutilante cuando uno lee la formación, pero cuando comienza a rodas el esférico, entre De Federico y Pastore, el apoyo de Bolatti y los “laterales brasileros” Araujo y Arano, logran el climax futbolístico. Pases corto, para un lado, para el otro. Una gambeta, se abre un espacio, pase en profundidad, pase por caja.

Huracán gana y pierde, pero cada vez que entra a la cancha llena los ojos de propios y extraños. Pero está ganando más de lo que está perdiendo: EL RESULTADO ESTÁ SIENDO UNA CONSECUENCIA DE SU JUEGO.

En un campeonato donde se dio que un equipo ganó sin patear siquiera una vez al arco (Central le ganó a San Martín de Tucumán sin patear una vez al arco, gracias a un gol en contra, de rebote), ver a Huracán llena el corazón, roba suspiros.

Ante esa loca manía de pedir resultados sin brindar plazos ni medios, Ángel Cappa nos regala un lugarcito para la ilusión. Seguir a Lanús y San Martín de Tucumán, que con proyectos de largo plazo han alcanzado momentos de alto vuelo futbolísticos.

En este año difícil para el paladar negro, QUE LINDO JUEGA HURACÁN.

lunes, 6 de abril de 2009

Poder Eterno

Hoy no es un día cualquiera para Julio Grondona. 30 años atrás iniciaba la construcción de poder más eternizadora del país. Un 6 de abril de 1979, el ferretero de Sarandí tomaba la conducción de la Asociación del Fútbol Argentino.

Justo a pocos días del fallecimiento de Alfonsín, donde la palabra Democracia sonó como hacía mucho no lo hacía, con un sinnúmero de análisis sobre su importancia (algunos profundos, otros oportunistas, muchos de modé). Retomo, justo a pocos días de la muerte del ex presidente, Grondona cumple 30 años en la AFA.

Recuerdo los debates en torno a la reforma constitucional que promovió Menem en 1994, para poder ser reelecto, y una frase me retumba: “El poder corrompe”. De allí la justificación que un presidente no pueda presentarse eternamente como candidato. Luego del Pacto de Olivos, sólo dos períodos y a casa.

Vuelvo a los 30 años de Grondona. ¿No es momento de que la democracia de un paso más adelante y toda la sociedad se democratice y junto con ella, todas sus instituciones?

A la hora de hablar de la democracia, todos se prueban el traje, pero a ciencia cierta, los únicos que tienen limitada constitucionalmente la reelección son el presidente y algunos gobernadores. Me pregunto si acaso la eternización en la AFA, en un Sindicato, en una banca del Congreso no corrompen, siguiendo la justificación del límite a la reelección presidencial.

Grondona, 30 años en la AFA. Moyano, 20 al frente del gremio de Camioneros. Manuel Quindimil, un par de meses antes de su muerte perdió la Intendencia de Lanús luego de 24 años (83 – 07). Gerardo Martínez conduce la UOCRA desde 1990. Los hermanos Rodríguez Saa gobiernan San Luis desde la apertura democrática. Gildo Insfrán es gobernador de Formosa desde 1995.

Son algunos ejemplos. En contrapartida, Misiones le impidió hace 2 años al entonces gobernador Carlos Rovira modificar la constitución para lograr la reelección indefinida. El triunfo del NO en el plebiscito impulsado por el mismo Rovira es una señal positiva.

Mucha sanata sobre la democracia se escuchó con la muerte de Alfonsín. Para que las palabras tengan fundamento, los hechos deben avalarlos. El aniversario 30 de Grondona frente a la AFA puede convertirse en una buena oportunidad para reflexionar sobre los nuevos desafíos de la joven democracia argentina.

miércoles, 1 de abril de 2009

Grandeza en perspectiva histórica


Desde hace un día tengo en mi mente la página en blanco. Llueven ideas para llenarla. Contengo el impulso. Murió Alfonsín, no es menor.

Confieso que la primera impresión que me viene del ex presidente son sus últimas decisiones, por ende, una imagen lejos de la grandeza de principios de los ochenta.

Al enterarme de la muerte, tuve el impulso de cuestionar su investidura con el Pacto de Olivos y el acuerdo con Duhalde en 2002 para reguardar la vieja política. Pero no, me contuve, me di cuenta que era un impulso. Debía analizar su grandeza en perspectiva.

¡La puta, este tipo fue grande! Quizás por eso le achaque aún más sus errores. A los mejores, siempre se les exige más, pasa en todos los ámbitos.

Raúl Alfonsín fue el dirigente más influyente de la Argentina desde 1983 hasta ayer. No tengo dudas de eso. Sus decisiones, muchas para el aplauso y otras para todo lo contrario, influyeron en nuestras vidas como la de ninguno de los otros dirigentes.

Vuelvo a la perspectiva histórica. Si mido su grandeza por pactar con Menem, sería injusto, aunque no puedo dejar de recordarlo. En cambio, y creo que es correcto, prefiero medirlo en su momento cúlmine: 1983 – 1985. Dos años en los que cambió la historia de los 50 precedentes en el país.

Hasta su asunción, había argentinos secuestrados, torturados, asesinados. Un año antes, un grupo de militares delirantes llevaron al país a una guerra absurda, con soldados de 18 años. La política económica de Martínez de Hoz ya hacía un par de años que se partió. Llegó a un país quebrado en todo sentido y en él se monto la mayor esperanza cívica que se conoce por estas tierras.

Un dato, nunca en la Argentina hubo tantos afiliados a partidos políticos como en los primeros años de Alfonsín. Nunca hubo, antes ni después, tanta participación.

Encabezar el proceso de consolidación democrática fue su mayor obra, con el Juicio a las Juntas como pico máximo. Lo opacaron las leyes de Obediencia Debida y Punto Final. A la distancia, creo que no se animó a profundizar el proceso de justicia del peor período de la Argentina, el que lo precedió. Llegó hasta ahí y no fue poco.

Hacia el final de su Presidencia, el país ya era otro y la Hiper lo sacó del juego unos meses antes. Ya no era su juego.

Tengo en claro que Alfonsín pactó con todos: Carapintadas (Felices Pascuas), Menem (Pacto de Olivos) y Duhalde en 2002. De allí que lo considere el personaje más influyente de los últimos 25 años de la política Argentina. Pero quedarme en esto sería injusto. No puedo obviar que nací con Videla y fue justamente Alfonsín quien encabezó el proceso para que Nunca Más una dictadura nos quite la democracia, nos quite la libertad.

miércoles, 25 de marzo de 2009

Aparecí mamá

Mamá, por qué te levantás a esta hora, quiero dormir.
Qué son esos gritos, por qué llorás.
Mamá adónde vamos, es hora de dormir.
Qué son esos golpes, me duele mami.

Mamá hace varios días que siempre estás llorando, me vas a hacer llorar a mí.

Mamá tengo hambre, sólo me estas alimentando con un poquito de pan, y está duro.

Mamá tengo frío, que es esa agua helada.
Esas vibraciones me duelen mucho, mami, pero más me duele escucharte sufrir.
¿Por qué te pegan mami?

Mamá, ponete contenta, mañana voy a salir, vamos a estar juntas.
También voy a conocer a papá, me da intriga como será.

Mamá, acá voy, es un ratito, espero no hacerte doler.
Acá estoy mami…

Pero…

Quienes son estos hombres…

Mamá, por qué te llevan.
No te vayas.
Mamá, no me dejes…
Mamá, mamá…
Mamá, no desaparescas...

Mamá, hasta ayer creí que mañana iba a cumplir 30 años.
Pero me enteré que ya los cumplí, hace un par de meses.

Mamá, hasta ayer creí que mi nombre era Daniela.
Pero me enteré que vos querías que me llame Anahí.

Mamá, hasta ayer creí que mi mamá era otra persona. Igual que mi papá.
Pero me enteré que vos y papá están desaparecidos.
Yo aparecí ayer.

lunes, 23 de marzo de 2009

Treinta y tres

Cuando en unas semanas se celebren las pascuas, se rendirá tributo a Jesucristo, que a sus 33 años cumplió su epopeya más recordada: morir y resucitar.

El mismo número de años, 33, cumple la fecha más triste, trágica y horrorosa de la Argentina: el golpe de estado de 1976, el último golpe militar.

Durante estos años que transcurrieron a la toma de poder de la Junta Militar, pasó de todo y la pregunta es: ¿aprendimos? ¿Cuánto?

Seguramente aprendimos mucho. Es dura la construcción democrática y por estos días, la maduración cívica nos pone de frente a un nuevo desafío.

Desde el voto no positivo de Cobos, el gobierno de Cristina está débil, aunque no haya pasado ni siquiera la mitad de su mandato. Y esa debilidad está instalada en los medios, en las charlas de café, en plenarios. Llegando hasta el extremo de estar instalada inclusive en el mismo gobierno.

“Andate Cristina”, dicen algunos carteles en cada protesta agraria. “Yo quiero que se vaya”, me dijo un familiar hace unos días.

Algunos referentes del periodismo aseguran que apenas perdida la batalla en el Congreso por la 125, Néstor le dijo a su mujer que “haga las hurras” y deje la Presidencia que el voto legítimo le legó.

Una democracia otorga derechos, pero también deberes. Eso es el civismo.

Creer que las cosas que están mal se solucionarán volteando a Cristina, es una locura. Tengo la certeza de que si eso pasa, lo que vendrá será peor y llevará mucho tiempo recomponer lo logrado hasta ahora por la joven democracia argentina.

Inclusive en un gobierno como el actual, que tiene una vocación antidemocrática impactante. Que cree que puede borrar con el codo cuanta ley se le ponga en el camino.

Inclusive aún, a ese gobierno con actitud antidemocrática hay que enfrentarlo con más civismo, cumpliendo los deberes cívicos, respetando las instituciones.

El año pasado, una inmensa mayoría descubrió que un senador y un diputado vota para aprobar o no leyes. De pronto supo la trascendencia que tiene una elección legislativa.

A su vez, muchos legisladores tuvieron que representar a sus pueblos, por más que eso los llevó a traicionar pactos políticos. Fue muy trascendente, los senadores del interior se vieron ante la encrucijada de defender los intereses de quienes los votaron o seguir el mandato partidario.

Hace unos días, también supimos que si el Congreso no está equilibrado, la mayoría puede decidir que se discuta o no una ley. Así fue el frustrado intento de llevar la discusión sobre las retenciones al parlamento, donde el oficialismo no permitió el quórum necesario para tratar el tema.

La democracia nos está poniendo a prueba, nos está dando pistas. Para crecer como ciudadanos debemos estar más informados, conocer más, estudiar y sobretodo respetar la ley.

Si hubiésemos estado más informados, seguramente el juego de las dos campanas que implementó el kirchnerismo en cada provincia, acompañando simultáneamente al oficialismo y a la oposición local, se podría haber evitado, descubriendo la real oposición. Sino que le pregunten qué sintieron los votantes de Lavagna cuando a menos de tres meses de la elección nacional de 2007 volvió a pactar con Kirchner.

Mañana es 24 de marzo. Hace 33 años, una junta militar volteaba al peor gobierno democrático, conformando el más horroroso gobierno de facto. El remedio fue mucho peor que la enfermedad. Hoy, la democracia argentina en crecimiento nos pide más participación, más información, más responsabilidad.

Esta nota no la podría haber escrito hace 33 años, por tres motivos: no había nacido, los blogs ni Internet existían y, principalmente, no se podía expresar libremente, no había democracia.
A 33 años del golpe más horroroso, cuidemos la democracia.

jueves, 12 de marzo de 2009

Ha muerto el 10


Es una especie en extinción que desde hace varios años se expresa en una actitud quijotesca de resistencia.

Sucede que el Positivismo ganó la batalla. Desde la revolución industrial para acá, lo bello perdió frente a lo obvio, lo concreto, lo real.

En medio de esta lucha, el hombre que recibió la camiseta de Zinedine Zidane en su último partido, y con ella, la obligación de continuar la lucha, se despidió del fútbol de selecciones.

Juan Román Riquelme ya no jugará para la selección. Su paso cansino que hastía a mucho y su toque mágico que enamora a los román…ticos no tendrán más lugar en la selección argentina.

Más allá de las responsabilidades, cómo pueden ser los caprichos de Román, la envidia o enfrentamientos con otros cracks y compañeros o la incontinencia verbal ante periodistas “amigos” de Maradona, lo cierto es que ya no habrá más enganche en la selección.

Ganó el positivismo, ganó la velocidad, vencieron el 4-4-2 y el 4-3-3. Perdió la pausa. El fútbol dejó de ser el de Alonso, Bochini, Platini, Maradona, Zidane, Zico, Socrates hace mucho tiempo y con Riquelme se va su último exponente. Se va ese momento de reflexión para preparar la puñalada final. Ya no estará. Será difícil volver a ver la locura de Zidane de picar la pelota en un penal… en la final de una copa del mundo. Será difícil ver una pelota en cortada entre los dos centrales. Perdimos, tendremos que contentarnos con sólo ganar.

Cruel casualidad, quizás los dos pies más exquisitos de nuestro fútbol luego de la era Maradona, tuvieron conflicto con la celeste y blanca. Por diferentes motivos, Fernando Redondo y Román no pudieron brillar como en sus clubes y decidieron renunciar a la selección en repetidas oportunidades. Claro está, los perjudicados fuimos aquellos que de los 22 jugadores esperamos algo más que ir para delante y “ganar como sea”.

Cruel paradoja, el día 10 de marzo, entre El 10 y el último 10, terminaron de sepultar al enganche, al 10.

miércoles, 4 de marzo de 2009

Una vez fue grande


Esta nota está dirigida a niños de 8 a 10 años.

Estoy seguro que no entendiste por qué tu papá te hizo de River. Te arrepentís de no haber aceptado esa camiseta de Boca que tu tío te ofreció y hoy te gasta, se te ríe y nuevamente te invita a cambiarte de club.

Paso a explicarte.

River Plate una vez fue grande. Por eso tu papá sufre. Por eso tu papá no pudo festejar el campeonato que logró el equipo de Simeone y vos sí lo hiciste. Para él es muy difícil aceptar esta realidad. Vos creciste con ella, sufriendo a River. Él no. Por el contrario, casi siempre gozó, y mucho. Vos no sabés lo que le duele al hincha de River ver a su equipo jugar tan mal.

Ahora vos ves a tu tío, festejando los permanentes logros de Boca y no entendés por qué tu papá te privó de esas alegrías, “obligándote” a sumarte a la banda.

Lo que pasa, cómo te dije, River fue grande. Hace 10, 15 años atrás, todos los años River era campeón y, aunque no lo creas, casi todo el equipo de la selección argentina era surgido de sus inferiores o alguna vez había vestido la camiseta con la banda roja.

Sé que no me crees, pero es cierto. Como también lo es que durante mucho tiempo, las inferiores de River eran una cantera inigualable y en cada apertura del libro de pases, no era necesario penar por quién venía a calzarse la camiseta. Con lo que había sobraba para ganar, para jugar lindo a la pelota y para ser campeón.

Estoy seguro que te ilusionaste con Fabbiani. También se que tu papá lo intentó, pero no pudo. Te explico, tu papá tuvo de ídolos al Beto Alonso y al Enzo. Son esos que tienen la cara estampada en una bandera. Tu papá los vio, como también vio en River a Aimar, a Crespo, a Saviola, a Alzamendi, a Caniggia, a Funes, a Ortega cuando no bebía, al chileno Salas…

Por eso tu papá no puede mentirse e ilusionarse con Fabbiani. Tendría que ganar muchísimo para al menos, entrar en una lista como la anterior.

No se si después de leer esto, entenderás porque tu papá te hizo de River. Pero creeme, una vez fue grande.

martes, 27 de enero de 2009

Esos raros peinados nuevos


Desde principio de 2008, ganaron notablemente espacio en los medios de comunicación las tribus urbanas. El primero que vi que las abordó fue Chiche Gelblung, con un informe sobre Emos (puede que no haya sido efectivamente el primero, pero si lo fue para mi).

De pronto, la sociedad comenzó a llevar a sus discusiones cotidianas a Emos, Floggers, Cumbios, entre otro tipo de términos expiatorios de la realidad.

El tema no me causaba mayor interés hasta que un domingo leí en Perfil una nota a Cumbio, la flogger más popular de país. Ahí me enteré que su perfil en fotolog.com había recibido más de 17 millones de visitas. Pensé lo que gastan las empresas y los medios de comunicación para conseguir audiencia y esta adolescente lo lograba “de taquito”.

Pero además de su popularidad, lo que más me llamó la atención fue la manera en que la sociedad comenzó a estigmatizar a estos adolescentes. Que los peinados, que la ropa, que el pasito. Preguntas a las que Cumbio respondía con cierta inocencia pero con reveladora simpleza y profundidad conceptual a la vez: somos adolescentes, estos jeans están de moda, el pasito no me sale. Ser Blogger es subir fotos al sitio fotolog.com.

Esta chica, que en realidad se llama Agustina Vivero nos estaba diciendo, o pidiendo, que entendamos que son simplemente adolescentes, que buscan en rituales o modas una identificación como siempre sucedió en la historia en esa etapa de la vida (hippies, punk, dark, etcétera).

Seguí el tema y en una nota del periodista Jorge Pizarro tuve la sensación que estos pibes la tienen mucho más clara. A la consulta de si quieren seguir estudiando, una amiga de Cumbio respondió que seguirá la carrera de Relaciones Públicas. “Vas a tener que cambiar la ropa”, sugirió Pizarro y la joven respondió: “Claro, ahora me visto así porque tengo 17 años, somos chicos y esto está de moda”.

Pero lo de Pizarro no es una cuestión particular, sino por el contrario es una manifestación de un sentir general, que rechaza a lo diferente. “Me molestan que se junten anden todos por ahí”. “Me molesta que se crean diferentes”. Estas frases las escuché en un documental en canal Encuentro sobre las tribus urbanas.

Claramente, no tenemos idea de lo que es la tolerancia. Por eso rechazamos al que viste distinto, al que habla distinto y a todo lo que no sea “como soy yo y le guste lo que me gusta a mi”. Y esta intolerancia ya superó los límites, en un pueblo de Córdoba mataron a un chico a golpes por ser flogger. En la misma ciudad de Córdoba, golpearon a otro adolescente también ser flogger y por no escuchar cuarteto. Estamos muy locos.

Finalmente, otra de las observaciones que saco de los floggers, es que rompen la impersonalidad de la web. Una de las críticas a las redes sociales es que soy ficticias, ya que en realidad la mayoría de la gente no se conoce. Hoy leí un comentario en Facebook que decía “no entiendo a la gente que hace 8 meses que no me habla pero me quiere agregar a facebook”.

De ahí rescato el intento socializador de los chicos floggers (me cuesta llamarlos así cuando en realidad son sólo chicos que muestran en fotos una parte de sus vidas), ya que no sólo votan y comentan sus fotografías en Internet, sino que también se reúnen, se conocen, interactúan, rompen el cerco virtual y hacer tangibles sus relaciones.

Entre tanta intolerancia y estigmatizaciones frívolas, creo que se nos pasa por alto analizar qué nos están queriendo decir estos chicos y adolescentes. Pero para eso no sólo hay que tolerar, sino también mirar para adentro y quizás husmear en rincones ocultos que no queremos destapar. Pasa y pasó muchas veces, y creo que seguirá pasando, el repaso superficial es mucho más fácil de tolerar que el profundo, el cual quizás me diga que en algo soy responsable.


jueves, 22 de enero de 2009

Walter

Hace unos años, la empresa de telefonía que obtuvo del gobierno del Menem la concesión para brindar dicho servicio de Capital Federal para abajo, festejó su décimo aniversario con un comercial que la agencia de publicidad que lo creó denominó “Walter”.

Walter era un chico al que durmieron a fines de los ochenta en un experimento científico y al despertar, luego de 10 años, sube a un taxi, pide ir por la avenida del desaparecido Italparck y le pregunta al taxista si tiene cambio de 500 Australes.

Durante la asunción de Barack Obama a la presidencia de los Estados Unidos, me pregunté que le pasaría por la cabeza a alguien que se lo haya dormido por 10 años.Hagamos el ejercicio. Al país más poderoso del mundo lo gobernaba en 1999 Bill Clinton y ese año lo sucedería Jorge W. Bush, quién seguiría los pasos de Mambrú y de su padre en eso de ir a la guerra.

En Argentina, el gobierno de Carlos Menem estaba llegando al fin de su segundo mandato. Y aunque por enero del 99 varios releyeron la constitución modificada por el mismo Menem buscando la grieta al tercer mandato del riojano, no lo lograron. A su vez, la Alianza levantaba vuelo y un maquillaje progre le dibujaba la cara a Fernando De la Rua.

Vuelvo a pensar en esta versión de Walter, frente a un televisor de una vidriera de la casa de electrodomésticos que se les ocurra. Imagino su cara al ver los 2 millones de estadounidenses que colmaron Washington para ver la toma del poder por un negro.

Al hacer este repaso, hice el mismo ejercicio poniendo a Walter como espectador de la asunción y reelección del líder obrero Lula a la presidencia del Brasil. O la victoria del indígena boliviano Evo Morales. O la toma del poder en Chile de Michelle Bachelet, quién tuvo que exiliarse durante la dictadura de Pinochet.Imaginé que respondería Walter si le dijera que De la Rua renunció y le preguntara quién tomó el poder. Seguramente, hubiera arriesgado “los militares”. Sin embargo, se resolvió en el Congreso de la Nación. Con cuanto teje y maneje nos podamos imaginar, pero fue en el marco constitucional.

Todo este juego al imaginarme la cara Walter me dio esperanza. Obama representa la esperanza de que algo está pasando, algo está cambiando. La misma la representan Lula, Evo, Bachelet. Los pueblos comienzan a aceptar sus orígenes y lo demuestran en la elección de sus nuevos líderes. Seguramente este puede ser un mensaje optimista el cual puede desmoronarse rápidamente con sólidos argumentos. Como que en los 10 años que “dormimos” a Walter la violencia creció a escala geométrica, que las crisis azotan al mundo y se vislumbran serios problemas en la provisión de alimentos a escala de las necesidades del mundo.

Pero también es sólido que Obama ganó legítimamente. Que su pueblo lo eligió. Y cuando digo su pueblo, es al todo, sin distinción de color, sexo o cuanta diferencia queramos trazar.Quizás mi Walter seguiría sin entender nada, pero seguramente tendría esperanza.


José

(Junio 2006)

No se porqué, pero a los buenos tipos quiero que les vaya bien. Les agarro cariño. Y hoy que comienza el mundial, justamente quiero que a José Pekerman le vaya bien. Sin conocerlo personalmente, me atrevo a arriesgar que es buen tipo y quiero que tenga éxtito, es un deseo.Vivimos en un país donde cotidianamente tratamos de sacar ventajas de cualquier forma unos contra otros, donde el respeto es una palabra obsoleta y la mesura se considera una “falta de carisma”. En ese marco, Pekerman sobresale. Justamente en Argentina, José muestra mesura, respeto y el culto al trabajo como formula para el éxito.Pekerman es, sin dudas, uno de los argentinos más exitosos en los últimos 15 años. Múltiple campeón mundial juvenil y formador de los talentos más importantes del fútbol de estas pampas. Sin embargo estos laureles no parecen suficientes para nosotros, los argentinos. Somos tan exitistas que creemos que un tipo que no levanta la voz no tiene autoridad.Su historia en las selecciones juveniles comenzó con polémica. Luego del bochornoso ciclo de Reinaldo Merlo al frente de las juveniles (recordemos que al Mundial Sub 20 de 1993 Argentina no asistió por estar suspendida por la pésima conducta del equipo de Juan Esnaider y Cia.) la AFA decidió separar la conducción de la selección mayor de las selecciones Subs. La elección se hizo a modo de licitación. Para la prensa había dos candidatos: Griguol y Griffa. Ambos con una destacada trayectoria en la generación de talentos. Sin embargo, allá por noviembre del 94, quien ganó el concurso fue el ignoto José Nestor Pekerman. Hoy, a más de 10 años de ese hito, la AFA guarda en sus vitrinas cuatro copas mundiales juveniles bajo la conducción de José.Pero antes que los títulos (fines), quiero destacar las formar (medios) con los que Pekerman llevó adelante sus equipos. Creo que es el mayor representante de esa manera de jugar al fútbol que los argentinos llamamos “la nuestra”. Pelota por el piso, mucho toque para adelante y preferencia de la habilidad sobre el físico. Ese fútbol tuvo su máxima expresión en uno de los mejores equipos que vi en mi vida, el campeón mundial de Malasia 97 con Riquelme, Aimar, Cambiaso…Hoy repaso la lista de los 23 que fueron a Alemania y me emociona ver que más 25 por ciento de los nombres son capaces de cambiar el destino de un partido por sí solos (Riquelme, Messí, Teves, Aimar, Palacio, Crespo, Saviola). Este equipo ilusiona con un juego de pelota contra el piso.Y este equipo también se destaca por el perfil bajo. No hay polémicas. Tan tranquilo es el clima de este plantel y cuerpo técnico que el periodismo más exitista inventa y fabula historias para tratar de generar noticias.José Pekerman nos demostró en repetidas ocasiones que entiende el juego. También nos demostró que sus argumentos son frontales, honestos, moderados. Creo que es un buen tipo. Quiero que le vaya bien.